MADRE, ESPOSA, PROFESIONAL EN ÁMBITOS DE COMUNICACIÓN EMPRESARIAL Y PRENSA.El centro de la vida de Bettina Tevere y su esposo es Delfina, la hijita del matrimonio con capacidades diferencia. En la lucha diaria y tan dura en la Argentina, Delfina se encuentra en primera fila para brindarle un amor incomensurable y aquello que Delfi (como la llama la mamá) demande.Por eso seguramente, porque defiende a su hija con uñas y dientes y pretende para ella una vida integrada y sin discriminaciones. Bettina como tantas madres en el país, se sintió indignada por los recientes y desafortunados dichos del presidente Alberto Fernández sobre los chicos con capacidades diferentes.Como reflejó TN en la nota publicada en su portal, hace unos días el presidente Alberto Fernández trató de justificar su decisión de cerrar las escuelas aduciendo que los chicos con capacidades diferentes no entienden la situación del problema. Basó sus declaraciones aduciendo que había hablado con las docentes y que ellas le habían planteado esto. He hablado con maestras de chicos con capacidades diferentes y lo difícil que se les hace trabajar porque ellos no entienden la dimensión del problema sanitario que enfrentan”,dijo en Radio 10.

Bettina, su esposa y Delfina en una foto de archivo.

Lo que dijo provocó el rechazo generalizado de los familiares de chicos con síndrome de down que se mostraron muy dolidos y enojados, como es el caso de Bettina, mamá de Delfina de seis años. La mujer en las redes sociales lanzó fuertes críticas y le explicó la situación que vive con su hija.

Fijate lo que mencionó la madre:

«Tengo síndrome de down pero no soy boba». (Foto: Facebook/Bettina).

 

“Señor Presidente perdón pero yo entiendo todo. Tengo síndrome de down pero no soy boba. Si me saca de la escuela me impide crecer. El jardín me hace feliz, tengo amigos, sociabilizo y lo necesito. Cada vez que mis papás salen les digo que se pongan el barbijo. tengo “capacidades diferentes” pero no soy tonta”, escribió la mujer indignada en Facebook.

La vida de esa familia cambió el año pasado con el cierre de las escuelas. Bettina tuvo que renunciar a su trabajo para pasar más tiempo en casa, y ayudar a Delfina en su clases por zoom. La labor de la maestra integradora fue fundamental. Por no ir al colegio la nena empezó a hacerse pis encima y a tener pesadillas. Y este año, lamentablemente, la historia vuelve a repetirse.

Acá otro tuit  de la madre de Delfina:

“Delfina escuchó el discurso del Presidente y con mi marido nos pusimos a hablar del cierre de las escuelas. Nos empezó a preguntar y le dimos una explicación rápida pero no se quedó tranquila. Todas las mañanas pregunta por su maestra y le agarran ataques de llanto. Yo no se si no se dan cuenta del daño que le provocan a los chicos, sobre todo a los que tienen síndrome de down porque en el colegio además de aprender sociabilizan”, detalló la mujer al dialogar con TN.

Con respecto a la suspensión de las clases por dos semanas, Bettina no creía que sea así porque toma como ejemplo lo que pasó el año pasado. Y aclaró que en el colegio al que va su hija no hay ningún caso de covid. Está en contacto permanente con familias que están en la misma situación, y formaron un grupo en el que están constantemente comunicados. Y hay un denominador común que va más allá del enojo, estaban dolidos por las declaraciones del Presidente. «No se metan con mi Delfi!», lanzó la madre. Madre coraje

 

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