{"id":26590,"date":"2024-09-04T22:18:02","date_gmt":"2024-09-05T01:18:02","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaepocadigital.com.ar\/?p=26590"},"modified":"2024-10-05T10:35:30","modified_gmt":"2024-10-05T13:35:30","slug":"la-historia-de-amanda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaepocadigital.com.ar\/?p=26590","title":{"rendered":"LA HISTORIA DE AMANDA"},"content":{"rendered":"<p><strong>Praga, Checoslovaquia, 8 de diciembre de 1919.<\/strong><!--more--><\/p>\n<p>Amanda Novak tiene 22 a\u00f1os. Empez\u00f3 a prostituirse a los 15. Dej\u00f3 de hacerlo a los 21, cuando conoci\u00f3 a su \u00faltimo cliente: el se\u00f1or Nadie.<br \/>\nAmanda me recibe en su casa, una vivienda humilde que se cae a pedazos: paredes hinchadas por la humedad, techos descascarados, un colch\u00f3n en el suelo donde duermen varios gatos, tres sillas, una mesa peque\u00f1a y un espejo roto que refleja mi silueta cuarteada. Amanda se desplaza en una silla de ruedas oxidada, me pregunta si quiero t\u00e9 de jengibre, le digo que no. Sorprende la miseria que la rodea. Lo primero que le pregunto es qu\u00e9 hizo con el dinero que le pagaron.<\/p>\n<p>\u2014<em>Don\u00e9 una parte al hogar de hu\u00e9rfanos en donde crec\u00ed \u2014dice\u2014. Al principio se negaron a aceptarlo, hicieron preguntas: de d\u00f3nde hab\u00eda sacado tanto, qui\u00e9n me lo hab\u00eda dado, etc. Al final los persuad\u00ed de que se quedaran con un poco, de que reformaran el hogar y les comprasen ropa nueva y juguetes a los ni\u00f1os&#8230; Aceptaron la donaci\u00f3n a rega\u00f1adientes. Claro, imagine a una muerta de hambre como yo, que se aparece con millones de Coronas en una bolsa\u2026<\/em><\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 hizo con el resto?<br \/>\n<em>\u2014Contrat\u00e9 a un detective, le dije que le dar\u00eda la mitad si encontraba al se\u00f1or Nadie<\/em>.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAs\u00ed se llama el que la secuestr\u00f3? \u00bfSe\u00f1or Nadie?<br \/>\n\u2014<em>As\u00ed se llamaba\u2026<\/em> \u2014<\/p>\n<p>Lo dice Amanda mientras se sirve t\u00e9 en una lata de tomates vac\u00eda.<br \/>\nAmanda tiene el cutis gris, seco y estriado. Me cuesta creer que s\u00f3lo tenga 22 a\u00f1os. Sus brazos est\u00e1n fibrosos de tanto girar las ruedas. Sus manos son gruesas, \u00e1speras y venosas; parecen manos masculinas. Sus piernas sin pies cuelgan de la silla como algo ajeno al resto de su cuerpo. Lleva el pelo revuelto, casi blanco, tan largo que debe hacerse una trenza para que no se le enrede con las ruedas de la silla. Cualquiera que leyese esta descripci\u00f3n pensar\u00eda que se trata de un adefesio&#8230; pero no lo es, la belleza late en su cara, en sus facciones suaves y en sus ojos color zafiro, que contrastan con la lividez de su piel.<\/p>\n<p><strong>Bratislava, 3 de abril de 1918<\/strong><\/p>\n<p>\u00ab<em>Soy una chica sucia, chupo y trago m\u00e1s que las dem\u00e1s\u2026lala, larala\u2026 todos mis agujeros est\u00e1n disponibles para el mejor postor, para el mejor postor\u2026\u00bb.<\/em> As\u00ed se vende Amanda frente los hombres que pasan a su lado: cantando sus destrezas a viva voz. Algunos se paran y le ofrecen monedas, pero ella sonr\u00ede y les responde, tambi\u00e9n cantando:<em> \u00abNo acepto limosnas\u2026 chupo y trago mejor que las dem\u00e1s\u2026lala, larala\u2026 todos mis agujeros est\u00e1n disponibles para el mejor postor\u2026 \u00bb<\/em><\/p>\n<p>El estilo que Amanda utiliza para venderse es infantil, las dem\u00e1s putas que comparten la calle se r\u00eden de ella, le dicen est\u00fapida, imb\u00e9cil, rid\u00edcula\u2026 pero ella las ignora y sigue cantando; y al final, el mejor postor siempre la elige entre las otras.<\/p>\n<p>Cerca de las 2 de la ma\u00f1ana, la calle Roja de Bratislava empieza a vaciarse de gente. En lo que va de la noche Amanda se ha dejado sodomizar tres veces y ha hecho seis felaciones. Sus bolsillos est\u00e1n llenos. Se prende un cigarrillo para quitarse el gusto a esperma de la boca. Mientras camina por las des\u00e9rticas calles de la ciudad, nota que un auto se arrima a la vereda y reduce la velocidad para quedar a la par de ella.<\/p>\n<p>Es un Buick blanco, el chofer saca una mano enguantada por la ventanilla y deja caer un rollo de billetes en la calle, luego acelera. Amanda recoge los billetes y sigue caminando pendiente del auto, que se estaciona llegando a la esquina. La mano del chofer suelta otro rollo y vuelve a acelerar. Ella toma el dinero y sigue al auto como un animal hipnotizado. La acci\u00f3n se repite cuatro veces, hasta que el auto se detiene y apaga el motor. Amanda le acerca los cuatro fajos al chofer.<\/p>\n<p>\u2014<em>\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s buscando con tanto dinero?<\/em> \u2014le pregunta.<br \/>\nEn la penumbra Amanda no logra distinguir la cara del tipo, que se baja el ala del sombrero para no dejase ver.<br \/>\n<em>\u2014Busco sus servicios por 9 meses <\/em>\u2014le dice.<\/p>\n<p>Amanda suelta una risotada ordinaria, le tira los billetes en el regazo y se va caminando.<br \/>\nEl auto arranca y la sigue. El chofer saca la mano nuevamente y deja caer algo brillante en la vereda, algo que percute como una piedra. Amanda se agacha y recoge lo que parece ser un diamante.<\/p>\n<p><em>\u2014Lo que usted tiene en sus manos es una gema valuada en miles de Coronas. Si me ofrece su cuerpo por 9 meses, se la puede quedar y vivir como una duquesa el resto de su vida.<\/em><\/p>\n<p>Amanda sostiene la joya, la baraja entre sus palmas, es pesada, de forma hexagonal. Mientras el chofer habla, Amanda se quita los zapatos con la punta de los pies y se escapa llev\u00e1ndose el diamante. El auto la persigue tocando el claxon. Amanda toma las calles al azar, gira en las esquinas, derecha, izquierda\u2026 se mete en un callej\u00f3n, no hay salida, intenta treparse al muro para pasar al otro lado, el auto acelera y le aplasta las piernas con el parachoques.<\/p>\n<p>Amanda despierta en una cama con dosel. Tiene los brazos atados a los pilares de la cabecera. Del dosel cuelga un velo rojizo, se distingue una sombra a trav\u00e9s de la tela.<br \/>\n<em>\u2014\u00bfD\u00f3nde estoy?<\/em> \u2014pregunta.<br \/>\n\u2014<em>Lejos<\/em> \u2014responde la sombra.<br \/>\n<em>\u2014\u00bfUsted qui\u00e9n es?<\/em><br \/>\n<em>\u2014Soy el se\u00f1or Nadie.<\/em><br \/>\n<em>\u2014\u00bfQu\u00e9 quiere, por qu\u00e9 me traj\u00f3 aqu\u00ed?<\/em><br \/>\n<em>\u2014Se lo dije hace una semana, en la calle: quiero 9 meses.<\/em><\/p>\n<p>Amanda est\u00e1 drogada, siente la boca seca y la lengua hinchada. Habla con dificultad.<br \/>\n<em>\u2014\u00bfQu\u00e9 pasa con mis pies? No los siento.<\/em><br \/>\n<em>\u2014Sus piernas quedaron destrozadas. Tuvimos que amputarle los pies para detener la gangrena&#8230;<\/em> \u2014responde la sombra son suma tranquilidad.<\/p>\n<p>Amanda cierra los ojos y solloza.<br \/>\n\u2014<em>Esto no puede estar pasando\u2026<\/em> \u2014murmura.<br \/>\nLa sombra corre el velo y se deja ver. Es un hombre vestido de traje negro, con la cara deformada en protuberancias que emanan un l\u00edquido viscoso y amarillento.<br \/>\n<em>\u2014\u00a1Por Dios! \u2014<\/em>grita Amanda.<br \/>\n<em>\u2014Entiendo su espanto \u2014le dice el hombre\u2014. Sucede que sufro de una extra\u00f1a clase de lepra purulenta. Mi familia lleva varias generaciones sufriendo esta enfermedad. Me han dicho que es un maleficio gitano que le hicieron a mi tatarabuelo, hace 150 a\u00f1os&#8230; S\u00e9 que soy repulsivo a sus ojos, ni yo mismo tolero mirarme, por eso no hay espejos en esta casa.<\/em><\/p>\n<p>El hombre se sienta al borde de la cama.<br \/>\n\u2014<em>\u00bfY yo qu\u00e9 tengo que ver con eso?<\/em> \u2014pregunta Amanda desviando su mirada\u2014. D<em>\u00e9jeme ir, yo no hice nada malo&#8230; no quise robarle, perd\u00f3neme, por favor\u2026<\/em><\/p>\n<p>El tipo le acaricia la cara. Amanda siente los bultos viscosos de sus manos roz\u00e1ndole las mejillas.<br \/>\n<em>\u2014Usted nos va a salvar, Amanda<\/em> \u2014le dice\u2014<em>. Usted fue elegida para curar esta maldici\u00f3n.<\/em><br \/>\n<em>\u2014\u00bfDe qu\u00e9 habla? \u00bfEst\u00e1 chiflado?<\/em><br \/>\n\u2014<em>Esta noche, los hombres de esta familia: mis tres hermanos, mi padre, mis cuatro sobrinos y mis dos t\u00edos, van a intentar pre\u00f1arla. Y cuando lo logren, cuidaremos de usted hasta el momento de dar a luz. Con esa criatura vamos a cortar la maldici\u00f3n&#8230; En agradecimiento me encargar\u00e9 de hacerla una mujer millonaria\u2026<\/em><br \/>\n\u2014\u00a1N<em>i muerta me dejar\u00eda tocar por ustedes!<\/em> \u2014grita Amanda mientras tironea de las amarras.<\/p>\n<p>\u2014<em>Amanda<\/em> \u2014le dice el hombre con ternura\u2014.<em> Usted no est\u00e1 en condiciones de decidir. Si se resiste ser\u00e1 peor, porque la haremos sufrir: la quemaremos, le arrancaremos la piel, le sacaremos los ojos, la lengua&#8230; la obligaremos a comer cucarachas y las cosas m\u00e1s horribles que pueda imaginarse. En cambio, si cede, si abre sus piernas sin poner resistencia, esto pasar\u00e1 pronto y se llevar\u00e1 una gran recompensa.<\/em><br \/>\n<em>\u2014\u00a1Prefiero que me mate, hijo de puta!<\/em><\/p>\n<p>El hombre se levanta, vuelve a correr el velo del dosel y antes de salir de la habitaci\u00f3n le dice:<br \/>\n<em>\u2014Comenzamos en dos horas. Antes vendr\u00e1 una enfermera, para limpiarla y lubricarla\u2026<\/em><br \/>\n\u2014<em>Y as\u00ed fue \u2014me dice Amanda\u2014. El grupo de leprosos apareci\u00f3 dos horas despu\u00e9s. Hab\u00eda de todas las edades, desde 16 hasta 60 a\u00f1os. Uno por uno fueron meti\u00e9ndose entre mis piernas, con sus cuerpos amorfos, supurantes, inmundos&#8230; Con las caras desfiguradas por los bultos. Y mientras me violaban, la enfermera me acercaba una cubeta para que vomitase. Porque era imposible no vomitar&#8230; Eran los seres m\u00e1s asquerosos que alguien pueda imaginar.<\/em><\/p>\n<p><em>Y cuando eyaculaban dentro de m\u00ed, los tumores de sus cuerpos supuraban pus con m\u00e1s abundancia. Y el olor\u2026 nunca olvidar\u00e9 ese olor, como a leche mezclada con heces\u2026<\/em><br \/>\n<em>Intento retener el reflujo que sube por mi es\u00f3fago. Durante unos minutos quedo con el torso curvado hacia adelante, tratando de contener el v\u00f3mito.<\/em> Amanda me observa y sonr\u00ede.<br \/>\n<em>\u2014No se preocupe, es normal lo que siente \u2014me dice\u2014. Por eso le ofrec\u00ed t\u00e9. El jengibre es bueno para las n\u00e1useas, yo lo tomo todo el tiempo\u2026 \u00bfSeguro no quiere un poco?<\/em><br \/>\n<em>\u2014No gracias. Ya se me pasa \u2014le digo mientras me reincorporo\u2014. \u00bfCu\u00e1nto tard\u00f3 en quedar embarazada?<\/em><br \/>\n<em>\u2014Al mes notaron que ya no menstruaba y dejaron de hacerme visitas\u2026 luego empezaron a tratarme como a una deidad. Me llevaban a pasear por el parque en silla de ruedas. Me hac\u00edan masajes, me cocinaban manjares y me dejaban leer todos los libros que quisiera. Tres meses despu\u00e9s apareci\u00f3 la bruja que les hab\u00eda dicho c\u00f3mo romper la maldici\u00f3n. Era una vieja gitana que hablaba en un idioma que yo desconoc\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>Amanda se queda en silencio unos instantes.<br \/>\n\u2014F<em>ue una ni\u00f1a. Ten\u00eda mis ojos dijeron. Las parteras me la quitaron de las entra\u00f1as y se la llevaron a otra habitaci\u00f3n. No quer\u00edan que la tocase, tem\u00edan que intentara matarla, seguramente. Y no estaban equivocados. Le hubiese roto el cuello al momento de tenerla en mis brazos.<\/em><br \/>\n\u2014\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 despu\u00e9s?<br \/>\n\u2014Al <em>otro d\u00eda me metieron en un auto y me colocaron una capucha. El auto anduvo dos horas, me bajaron y me subieron a otro que anduvo cerca de 4 horas. Me bajaron y me subieron a un tercer auto que tras 6 horas me dej\u00f3 en Bratislava. Me colocaron en una silla de ruedas de oro y me empujaron hasta la entrada de una enorme y lujosa casa que yo sol\u00eda admirar cuando trabajaba de puta. Me dijeron que era m\u00eda. Unos sirvientes me ayudaron a entrar. Al otro d\u00eda desped\u00ed a la servidumbre y puse todo a la venta. Y con ese dinero, m\u00e1s todo lo que me hab\u00edan depositado en el banco, fui al hogar de hu\u00e9rfanos para donarlo todo\u2026<\/em><br \/>\n\u2014\u00bfY qu\u00e9 pas\u00f3 con el detective?<br \/>\n\u2014<em>Tard\u00f3 dos meses en encontrar la casa del se\u00f1or Nadie. Ni siquiera estaba en Checoslovaquia, estaba en Viena. Le pagu\u00e9 lo acordado y le di algo m\u00e1s a cambio de que contactar\u00e1 a 6 sicarios. Tras unas semanas me reun\u00ed con ellos y les ofrec\u00ed todo lo que me quedaba a cambio de que asesinaran al se\u00f1or Nadie y a toda su familia de monstruos. No preguntaron nada, se repartieron mi fortuna y desaparecieron.<\/em><br \/>\n<em>\u2014\u00bfY lo hicieron?<\/em><br \/>\nAmanda se mete la mano dentro del sost\u00e9n y extrae una hoja de peri\u00f3dico, la desdobla y me la entrega. El titular dice: Feroz masacre en mansi\u00f3n de Viena. 20 muertos. Posible ajuste de cuentas\u2026<br \/>\n\u2014<em>\u00bfY la beb\u00e9?<\/em><br \/>\n\u2014<em>Ya estaba muerta cuando llegaron los sicarios. Los leprosos la hab\u00edan desangrado y se hab\u00edan bebido su sangre. De esa forma creyeron que acabar\u00edan con la maldici\u00f3n. Enfermos hijos de puta&#8230; Me alegro de haberlos matado a todos. Fue la mejor inversi\u00f3n para todo ese dinero<\/em>.<br \/>\nMe despido de Amanda con una sensaci\u00f3n de alivio. \u00c9se alivio que a veces produce la venganza, sobre todo cuando es tan merecida.<br \/>\nCr\u00e9ditos a quien corresponda<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Praga, Checoslovaquia, 8 de diciembre de 1919.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":26679,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[12],"tags":[2886,2885],"class_list":["post-26590","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espectaculos","tag-amanda","tag-historia"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/revistaepocadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/amanda.jpg","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaepocadigital.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26590","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaepocadigital.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaepocadigital.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaepocadigital.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaepocadigital.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26590"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistaepocadigital.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26590\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaepocadigital.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/26679"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaepocadigital.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26590"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaepocadigital.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26590"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaepocadigital.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26590"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}