Un participante amenaza a la FIFA con suspender los partidos!
Las dimensiones políticas del Mundial de fútbol que se ha comenzado, previsto esta, jugándose en Estados Unidos, Canadá y México adquieren un tono dramático al momento del comienzo.
Aún antes de que comience el primer partido del Mundial, hoy el jueves entre la anfitriona México y Sudáfrica, se ciernen varias sombras políticas sobre el torneo.
Destaca la controvertida denegación de entrada a Estados Unidos al mejor árbitro de África, Omar Artan, de Somalia. Además, debido al conflicto entre Estados Unidos e Irán, casi cada hora aparecen nuevas noticias sobre posibles escaladas durante la fase final del Mundial.
Junio 11 – Julio 19 | Canadá, México, Estados Unidos
Irán juega dos partidos de la fase de grupo en «Teherángeles»
Sin embargo, aplicar dicha prohibición será complicado, especialmente porque Irán jugará dos partidos de la fase de grupos en esa ciudad. El equipo, que trasladó su base a Tijuana (México) por la guerra con EE. UU. y las dudosas restricciones de entrada para su cuerpo técnico, debutará contra Nueva Zelanda y luego enfrentará a Bélgica en Los Ángeles.
En la región de Los Ángeles reside la mayor comunidad iraní del mundo, con más de dos millones de personas, por lo que se conoce como «Teherángeles». Se esperan protestas contra el régimen iraní durante los partidos y quizá dentro del estadio.
A Irán le retiran los lugares en los estadios, que le había concedido los EE. UU.
Estados Unidos retiró a Irán, con poca antelación, las entradas asignadas para los partidos de la fase de grupos. Así lo informó la Federación Nacional de Fútbol el martes. Según un comunicado de la Federación Iraní de Fútbol, con esta medida Estados Unidos pretendería «impedir la presencia de aficionados iraníes en los estadios».
Sin embargo, se retiraron las asignaciones concedidas a la Federación Iraní de Fútbol y, en las circunstancias actuales, la Federación no puede poner a disposición de los aficionados de la selección nacional ni una sola entrada», indicó el comunicado. La Federación consideró la medida «contraria al espíritu de las competiciones internacionales y al principio de igualdad entre los países participantes».




