LO QUE TENEMOS QUE SABER ACERCA DE LOS EQUIPOS DE GENERACIÓN ELÉCTRICA DOMICILIARIA
Básicamente podemos dividir a los equipos de generación eléctrica domiciliaria en dos grandes grupos, según el concepto de utilización de los mismos.
Por un lado, están los grupos electrógenos a motor de combustión, generalmente a nafta, cuya utilización principal está destinada a suministrar electricidad al hogar solamente cuando se sufre el corte de energía de la distribuidora.
Es una generación de emergencia que únicamente funciona cuando se carece del servicio externo.
La instalación y tenencia de estos equipos no está actualmente reglamentada, aunque si por supuesto su conexión debe cumplir ciertos requisitos de seguridad.
El principal, es que en el punto donde este equipo va a inyectar energía al hogar se debe instalar una llave conmutadora (manual o automática) que desvincule por completo la “red externa” de la “instalación interna”.
Esto es importantísimo para evitar que el grupo electrógeno inyecte a la red pública cuando ésta se supone desenergizada, ya que de lo contrario se genera un real riesgo a los empleados de la distribuidora que pudieran estar trabajando sobre la misma, o que en algún momento ambos sistemas entren en contacto estén energizados (cuestión que puede causar incendios y daños importantes en los equipos).
Por otro lado, están los generadores de energías limpias o alternativas, dentro de los que se destacan muy especialmente los paneles solares.
Conceptualmente estos se diferencian de los anteriores ya que se trata de equipos de funcionamiento permanente y cuyo objeto es ahorrar consumo, incluso permitir inyectar la energía “sobrante” al sistema eléctrico público y no suplirlo.
Estos equipos deben estar homologados, cumplir determinados parámetros de calidad y su tenencia e instalación están debidamente reglamentados por la autoridad de aplicación.
Su aprobación definitiva está sujeta al cumplimiento de una estricta normativa, que incluye, entre otras cuestiones, la inscripción en un Registro Nacional de generadores “RUGER”, la intervención de un profesional matriculado que realice y se responsabilice de la instalación, la participación y aprobación de la distribuidora y la modificación del sistema de medición.
Si bien la instalación debe cumplir varios puntos relacionados con la seguridad eléctrica, el principal es el dispositivo denominado “anti-isla” cuya misión es evitar la inyección de energía a la red pública cuando la misma se encuentra “fuera de servicio”. Este dispositivo detecta cuando se produce un corte en la red pública e instantáneamente desconecta ambos circuitos.
Si está pensando en instalar alguno de estos sistemas, por favor consultarlo en nuestra Cooperativa.