Testimonios de vecinos en redes sociales, son elocuentes en cuanto al flagelo de la inseguridad, traducido en robos, entraderas, alguna muerte no aclarada y más delitos que se suman. El momento parece haber agudizado el tan preocupante fenómeno.
Como se menciona al comienzo, se hacen escuchar voces de habitantes de Capilla del Señor, así como de otras localidades de Exaltación de la Cruz, quienes reaccionan de manera similar cuando algún hecho delictivo los golpea. La tranquilidad y valía que han caracterizado a Exaltación de la Cruz, reciben cada vez golpes más seguidos.
La honda preocupación e impotencia se traslada a los habitantes en la gran mayoría, dato irrrefutable que deben considerar con determinación funcionarios municipales, policía, la justicia, a modo de brindar las respuestas que la gente requiere, exige y lo más importante, merece.
Una vecina Mónica Concaro, así como otros reflejo del momento, posteó un testimonio muy valioso, preciso y que muestra la postura generalizada de vecinos con el miedo que se acrecienta. EPOCA lo reproduce dado como deja marcado el sentir de los capillenses, apuntado a un hecho reciente sufrido por la conocida y apreciada familia Francisco. Mientras Roberto Francisco y su esposa descansaban en su domicilio ubicado en la calle Moreno en pleno centro, con la presencia diaria de la mujer abocada al cuidado del matrimonio de entrada edad y con problemas de salud, desconocidos encapuchados ingresaron al interior, no sin antes anular las cámaras de seguridad, de esa forma y sin inmutarse ante la presencia de la cuidadora del matrimonio que dormía, provocaron un robo de envergadura.
Calle Moreno, a la derecha el domicilio del conocido matrimonio Francisco. El robo reiteró la preocupación y el temor de vecinos.
Los sujetos habrían ingresado por los fondos de la propiedad, y las cámaras de seguridad de la vivienda fueron cubiertas por los delincuentes. La autoridades policiales se encontraban luego del hecho, revisando las imágenes y buscando información en las cámaras de vecinos linderos. En las imágenes obtenidas hasta esos momentos, aparecerían dos hombres, uno de ellos encapuchado y de contextura alta, y otro de menor estatura, aparentemente sin cubrirse el rostro, había consignado el medio AD Información Real.
“CAPILLA DEL SEÑOR YA NO ES EL PUEBLO TRANQUILO QUE NOS QUIEREN HACER CREER”
Otra vez una familia vecina víctima de la inseguridad. Otra vez entran a una casa mientras nosotros dormimos. Y otra vez la pregunta que nadie responde: ¿dónde está la prevención?
Porque policías no se ven. Patrulleros, menos. Y de los medios de comunicación, en muchos casos, silencio absoluto.
¿Tenemos que esperar a que maten a alguien para que reaccionen?
Después, cuando un vecino se encuentra con un delincuente adentro de su casa y, desesperado, intenta defender a su familia, empiezan los problemas para él.
No queremos vivir con miedo. No queremos esperar a que nos toque. Queremos que quienes tienen la responsabilidad de cuidar a los vecinos hagan su trabajo.
Capilla del Señor necesita seguridad, presencia policial y respuestas. No maquillaje. No silencio. No mirar para otro lado.
Porque la inseguridad ya está acá. Y negarla no la hace desaparecer.
La sensación de inseguridad, como sostuviera -lamentable- en reiteradas ocasiones el gobierno anterior que nunca tuvo a la inseguridad como prioridad, no sólo perdió sustento desde hace demasiados años, para convertirse en una flagrante realidad. Mientras funcionarios, legisladores y políticos oficialistas y opositores, han sabido proclamar la gravedad deparada, sin embargo, la sociedad argentina no ha visto ni por asomo un cambio fundamental en materia de políticas para combatir la inseguridiad. No hace mucho, fue sancionada la imprescindible ley de reforma del Código Penal sin el respaldo de la oposición kirchnerista en especial, contemplado entre otros considerandos, la baja de la edad de imputabilidad para aquellos que cometana delitos. Los efectos prácticos la población parece no percibirlos.
Acerca de la “sensación” de inseguridad, esgrimida durante tanto tiempo por el gobierno kirchnerista, también vecinos cuestionan, Lidia Castro en su cuenta en Facebook, respaldó el testimonio de Concaro como muchos y se lamentó que no sean adoptadas medidas, “que gran verdad Mony (referido al anterior posteo), lástima qué desde hace muuuucho tiempo los inoperantes dicen qué es una sensación”.