Lula presidente por cuarta vez. Remontada inédita sobre Bolsonaro, que pedirá anular las elecciones

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Lula celebra con su equipo de campaña tras alcanzar un cuarto mandato
Lula celebra con su equipo de campaña tras alcanzar un cuarto mandato – Créditos: @Andre Penner

En una polémica jornada electoral marcada por denuncias y la extensión del cierre de las urnas, el presidente de Brasil y candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inacio Lula da Silva, logró una remontada inédita en la historia del país y se impuso con el 51,78% de los votos frente al senador y candidato del Partido Liberal (PL), Flavio Bolsonaro, que obtuvo el 48,22%. El líder de la izquierda nacional cumplirá así, a sus 80 años, un segundo mandato consecutivo, convirtiéndose en el primer mandatario brasileño en estar cuatro veces al frente del Palacio del Planalto.

La abstención, que en la primera vuelta había superado el 21%, bajó al 19,21% y alcanzó su nivel más bajo en 20 años, sumando 3 millones más de votantes en el país.

“Les aseguro que vamos cambiar el modo de gobernar este país”, dijo Lula a sus seguidores en su primera aparición pública, con una voz más ronca de lo habitual tras varios días de actos multitudinarios, luego de la confirmación de los resultados.

Los festejos de sus seguidores

Los festejos de sus seguidores – Créditos: @JUAN BARRETO

En un discurso poco conciliador, el mandatario reelecto agradeció a la sociedad “como un todo”, repitió que Brasil “no acepta ser el patio trasero de nadie”, prometió regular las redes sociales y apuntó contra Flavio Bolsonaro, a quien tildó de “representante del milicianismo”.

“Lo que paso hoy no fue algo normal, fue algo inaceptable”, dijo por su parte Flavio Bolsonaro en su primer discurso tras las elecciones. “Es imposible reconocer estas elecciones, vamos a pedir la anulación”, aseguró el senador en una breve aparición ante los medios.

Lula habla sus seguidores tras ganar las elecciones

Lula habla sus seguidores tras ganar las elecciones – Créditos: @Andre Penner

La votación quedó atravesada por la decisión del juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Cristiano Zanin, quien ordenó prolongar los comicios hasta las 19 en todo el país, después de que ambas campañas pidieran más tiempo para votar. El Tribunal Superior Electoral (TSE) debió suspender la difusión de resultados parciales mientras las urnas seguían abiertas.

El triunfo de Lula supone además el primer freno al giro a la derecha que venía experimentando la región, tras casi tres años de victorias conservadoras en la Argentina, Perú, Colombia, Chile y Bolivia. El fenómeno, que algunos leen como una reacción conservadora frente a los gobiernos progresistas y otros como el hartazgo con décadas de gestiones ineficientes, encontró una excepción en el gigante sudamericano.

Lula, tras votar esta mañana

Lula, tras votar  Créditos: @NELSON ALMEIDA

Brasil, la mayor economía de América Latina, se mantiene así al margen de la ola de gobiernos afines que el presidente norteamericano, Donald Trump, consolidó en la región. Lula hizo de la defensa de la soberanía nacional uno de los ejes de su campaña y planteó la elección como una disputa entre un país autónomo y uno subordinado a Washington. Con este resultado, por ende, Brasilia no se sumará al Escudo de las Américas ni declarará terroristas a las facciones criminales, una medida que el petista rechazó por considerar que abre la puerta a la injerencia extranjera.

Con un Congreso inclinado ampliamente hacia la oposición y una Corte Suprema debilitada por escándalos en su seno, pero sobre todo con prácticamente la mitad del país en contra y con una representación política clara en el PL y el bolsonarismo, gobernar Brasil los próximos cuatro años no será tarea sencilla para Lula.

Una jornada electoral marcada por la polémica

A minutos del cierre de las urnas, previsto para las 17, ambas campañas pidieron a la Justicia Electoral extender la votación por problemas con el transporte público en nueve estados y por las fuertes lluvias en el sur. El reclamo de la coalición de Lula apuntó a la falta de colectivos en Salvador, Feira de Santana y Lauro de Freitas, en Bahía, y también en San Pablo, distritos donde Flavio se había impuesto en la primera vuelta.

El presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Kassio Nunes Marques, admitió la escasez de vehículos pero no se pronunció sobre la prórroga. Fue entonces el juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Cristiano Zanin, exabogado de Lula y designado por él en 2023, quien ordenó extender la votación dos horas en todo el país, pese a que la Fiscalía Electoral sostenía que debía respetarse el horario legal.

Flavio, esta mañana tras votar en Río

Bolsonaro tras votar en Río – Créditos: @DOUGLAS SHINEIDR

El episodio escaló rápidamente en lo político y lo judicial. La Policía Federal abrió una investigación por presunta obstrucción del derecho al voto y ocultamiento de medios de transporte en Sergipe. Desde el PT, su presidente, Edinho Silva, calificó la suspensión del transporte gratuito como una interferencia directa en el proceso electoral. Del otro lado, Rogério Marinho, coordinador de la campaña de Flavio, cargó contra Zanin por su vínculo con Lula y acusó al oficialismo de intentar alterar una elección que, según él, ya había perdido en las urnas.

Finalmente, a las 19, el TSE reanudó el conteo, en una jornada que volvió a exponer los choques entre los tribunales superiores brasileños.

Un país partido en dos

Una muestra del clima de división que hereda el presidente reelecto se vio temprano, cuando su rival fue a votar. Flavio Bolsonaro fue recibido cerca de las 8.15 de la mañana del domingo electoral, apenas abiertas las urnas, por una guerra de cantos entre bolsonaristas y petistas, que esperaron escondidos en un bar frente a la Escuela Municipal Barão de Mello, en la Zona Norte de Río de Janeiro, para intentar arruinarle la fiesta al senador.

Según una encuesta de Quaest publicada el sábado antes de las elecciones, el 49% de los electores dijo que no votaría por Flavio Bolsonaro bajo ninguna circunstancia, contra un 47% que dijo lo mismo de Lula.

“Ahí te das cuenta de cómo son. Dicen que nosotros somos intolerantes pero son ellos los intolerantes que vienen acá a gritar, a generar problemas“, dijo a LA NACION Luiz, un hombre de unos 40 años vestido con la camiseta de Brasil.

Simpatizantes del candidato opositor a la presidencia, el senador Flavio Bolsonaro, reaccionan a los resultados del balotaje presidencial en Brasilia

Simpatizantes del candidato opositor a la presidencia, el senador Flavio Bolsonaro, reaccionan a los resultados del balotaje presidencial en Brasilia – Créditos: @Bruna Prado

Consignas como “¡Abrí el sigilo!” –en referencia al desafío de Lula a Flavio a levantar su secreto bancario, fiscal y telefónico– se mezclaron entonces con el “¡Yo vine gratis!” de los bolsonaristas.

“Necesitamos a Flavio para cambiar el país, para que la gente pueda tener esperanza de nuevo”, comentó Claudio, de unos 50 años, que esperaba con su hijo pequeño la salida del senador. Convencido de que un gobierno del candidato de derecha deberá tomar medidas impopulares, agregó: “Al principio va a ser duro, pero yo le quiero dejar un mejor país a mis hijos, a mis nietos”.

En la vereda de enfrente, los seguidores de Lula escuchaban incrédulos. “Él es hijo de alguien que intentó hacer un golpe de Estado y nosotros queremos defender la democracia”, dijo Sidney, de unos 40 años. A su lado, Francisca, de unos 60 años, fue más lejos. “Él no trabajó nunca en su vida, nosotros lo vemos, lo conocemos desde chico, nunca trabajó, siempre fue un miliciano”, afirmó.

Simpatizantes del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que busca la reelección, celebran mientras se anuncian los resultados del balotaje presidencial en San Pablo

Simpatizantes del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que busca la reelección, celebran mientras se anuncian los resultados del balotaje presidencial en San Pablo – Créditos: @Natacha Pisarenko

La mujer aludía a las milicias, grupos paramilitares formados en su mayoría por policías y militares en actividad o retirados que controlan amplias zonas pobres de Río. La acusación contra Flavio se remonta a su paso como diputado estadual, cuando empleó en su gabinete a la madre y a la entonces esposa de Adriano da Nóbrega, un expolicía señalado como uno de los jefes de la milicia carioca.

Otros temían por la economía. “Él dice que quiere traer el ‘tijeretazo’, copiar lo que hizo Milei en la Argentina”, dijo Pedro, un jubilado de unos 60 años. “Si [Flavio] Bolsonaro hace lo que hizo Milei con los jubilados en la Argentina, a mí no me alcanza para comer”, agregó.

El balotaje más parejo de la historia de Brasil

El balotaje de este domingo fue, además, el más reñido de la historia de Brasil. Las encuestas de la última semana mostraron a Flavio Bolsonaro y Lula en un empate técnico, con el senador apenas adelante por 51% a 49% en Datafolha, mientras que PoderData directamente los ubicó igualados en 50%.

La historia jugaba a favor del senador. Desde el regreso de la democracia, en las siete segundas vueltas presidenciales disputadas desde 1989, el candidato que terminó primero en la primera ronda siempre se quedó con la presidencia, y ninguno que salió segundo había logrado dar vuelta el resultado.

Por tercera elección consecutiva, además, Brasil definió a su presidente en un balotaje entre el petismo y el bolsonarismo, una disputa que reemplazó a la rivalidad entre el PT y el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) –de origen socialdemócrata que viró a la centroderecha y terminó por convertirse en representante del establishment brasileño– que había ordenado la política brasileña desde los años 90.

La apuesta fallida de Milei y Trump

Milei se involucró abiertamente en la campaña brasileña con su respaldo a Flavio Bolsonaro, a quien presentó como la única alternativa capaz de derrotar a Lula y sacar a Brasil de lo que calificó como un “curso socialista decadente”. La derrota del senador deja al libertario frente a un vecino al que atacó sin matices y con el que deberá convivir por el tiempo que dure su gestión.

El presidente argentino se había convertido en uno de los principales padrinos internacionales de Flavio. En julio viajó a San Pablo para participar del acto de lanzamiento de su candidatura y aprovechó la ocasión para atacar al mandatario brasileño, al que calificó de “ladrón”, y reivindicar las reformas económicas impulsadas por su gobierno.

El presidente argentino, Javier Milei, y Flavio Bolsonaro durante la convención del Partido Liberal en la que el senador fue confirmado como candidato presidencial, en San Pablo

El presidente argentino, Javier Milei, y Flavio Bolsonaro durante la convención del Partido Liberal en la que el senador fue confirmado como candidato presidencial, en San Pablo – Créditos: @Ettore Chiereguin

Estados Unidos, por su parte, fue una presencia inusualmente visible en la campaña y Trump dejó en claro su preferencia por el hijo mayor de los Bolsonaro. Lo recibió en el Salón Oval en mayo, lo elogió en redes y celebró su resultado en la primera vuelta como una “gran victoria”. El respaldo de la Casa Blanca, sin embargo, no alcanzó para torcer el balotaje.

Ya en 2025, Washington había castigado a Brasil con aranceles y sancionado al juez Alexandre de Moraes por el juicio contra Jair Bolsonaro. Este año sumó un nuevo arancel del 25%, que la campaña de Lula usó para acusar a Trump de querer “colonizar” Brasil y que terminó alimentando el discurso de defensa de la soberanía nacional con el que el petista cerró la campaña.

El desafío en el Congreso y el vínculo con la Justicia

El Congreso que salió de las urnas el 4 de octubre, con un fuerte peso del bolsonarismo, será uno de los principales obstáculos para el presidente reelecto. El PL fue el gran ganador de la jornada legislativa y obtuvo 121 de las 513 bancas de la Cámara de Diputados, más de 20 por encima de lo que había logrado en 2022, lo que le da la bancada más numerosa para un solo partido desde 2002.

La coalición que integra el PT quedó lejos, con 88 diputados, y Lula deberá volver a negociar cada votación con el Centrão para sostener su agenda.

En el Senado, el escenario tampoco lo favorece. El PL ganó 19 de las 54 bancas en juego y desde febrero contará con 28 de las 81, más del triple que el partido de Lula, lo que le da a la oposición capacidad de bloqueo en una cámara clave para las designaciones judiciales.

Por otro lado, la relación con el Supremo Tribunal Federal (STF) asoma como un frente delicado, aunque por motivos opuestos a los que habría enfrentado su rival. Es el mismo tribunal que condenó a Jair Bolsonaro, que ordenó este mes la captura de su hijo Eduardo y cuyo juez de Moraes le prohibió a Flávio visitar a su padre durante la campaña. La oposición lo acusa de parcialidad a favor del oficialismo, una sospecha que la prórroga de la votación dictada hoy por Cristiano Zanin, exabogado de Lula, no hará más que alimentar.

Nota publicada en el diario La Nación

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