Mundial 2026. Con Trump en el horizonte: los desafíos de Canadá

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El tercer organizador oscila entre la posibilidad deportiva histórica y el bullying del presidente de Estados Unidos. Y en el medio, que no le salga cara la fiesta de la FIFA.

Alphonso Davies, la gran esperanza de la selección canadiense. AFP –

No quieren ser el Estado 51, rechazan ser esquilmados por la FIFA y tampoco quieren terminar por debajo de los Estados Unidos en la Copa del Mundo. Son los desafíos que se plantea Canadá frente a un torneo del que es un anfitrión de tono menor, ya que aporta solo dos de las 16 subsedes, que reciben apenas 13 de los 104 partidos en disputa, siete en Vancouver y seis en Toronto. En esta última ciudad debutó el seleccionado de la hoja de arce, contra Bosnia Herzegovina.

El estrecho vínculo entre el presidente de la FIFA, el suizo Gianni Infantino, y el mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump, pone un tanto incómodos a los canadienses, que resistieron con fuerza el bullying del POTUS para anexar al segundo país más extenso del planeta como el 51º estado de la Unión. El primer ministro Mark Carney prefiere estrechar vínculos comerciales con China, antes que caer en la trampa trumpista de los aranceles.

A fines de mayo, Carney recibió a Infantino en Ottawa en una gira de la Copa del Mundo. “Hace cuarenta años, vi todos los partidos del Mundial de 1986 desde el sótano de mi casa, incluidos los tres que disputó Canadá”, reveló. “Hoy, el fútbol está en auge. En 2012, nuestro seleccionado ocupaba el puesto 112 en el Ranking FIFA. Hoy estamos entre las 30 primeras. Eso supone un aumento del 75 %. Soy economista: los datos hablan por sí solos. Nos merecemos competir entre las mejores selecciones del mundo y vamos a demostrarlo”.

Carney dijo que su país invirtió cerca de 750 millones de dólares canadienses en esta Copa, pese a que solo dos estadios recibirán partidos: el BMO Field de Toronto, con capacidad para 46 mil espectadores, y el BC Place Vancouver, que cuenta con espacio para 54 500 aficionados. La cifra invertida puede ser superior.

Pese que son estadios de mediana capacidad, a menos de dos semanas del inicio del torneo cientos de tickets permanecían sin vender. Para el primer partido de Canadá, ante Bosnia Herzegovina (empataron 1 a 1) en Toronto –la ciudad más poblada del país-, la entrada más barata costaba unos 1000 dólares canadienses, algo así como un millón de pesos argentinos.

La FIFA asegura que puso a la venta tickets populares, a 100 dólares canadienses (unos 103 mil pesos), pero solo estaban disponibles unos 1000 ingresos de esas características. “FIFA controla la Copa del Mundo. No hay competencia, así que pueden comportarse de la manera más inmoral, más antiética, más impropia que quieran, a menos que los aficionados estén preparados para no asistir”, asegura el economista Moshe Lander, de la Universidad Concord en Toronto, citado por The Guardian“No solo evitando darles su dinero, sino también no yendo al pub a ver los partidos. Si suficiente gente lo hace, podrían cambiar su comportamiento en el futuro”.

El dinero envenenó la organización. El estadio más grande del Canadá, el Olímpico de Montreal, no recibirá partidos porque ”el alto costo del evento se ha vuelto difícil de justificar para los contribuyentes de Quebec”, según dijo en 2021 la entonces ministra de Turismo de Quebec, Caroline Proulx. FIFA había estipulado originalmente 50 millones de dólares canadienses para asegurar la sede; el presupuesto se había duplicado al momento de la renuncia.

Montreal es la segunda ciudad con más habitantes del Canadá, pero no tendrá Mundial. Calgary, la tercera urbe canadiense, prefirió reservar sus ingresos para postularse a recibir los Juegos Olímpicos de Invierno de este año, que finalmente organizaron Milán y Cortina D’Ampezzo, en Italia.

Los costos se amplificaron de manera similar en las sedes. Mientras en Toronto estimaban en 2018 gastar 45 millones de dólares canadienses, ahora se calcula que el Mundial le costará a la ciudad 380 millones. En Vancouver, la cifra pasó de 240 millones en 2022 a unos 620 millones. La suma da mil millones, algo más de los 750 que indicó Carney.

Curiosamente, el entrenador del seleccionado es un estadounidense, Jesse Marsch, el mismo que en 2022 reemplazó a Marcelo Bielsa en el Leeds, club al que dejó para hacerse cargo de este seleccionado. Es un técnico a gusto de los canadienses y no solo por el estilo que le imprimió al equipo nacional. “Si tengo un mensaje para nuestro presidente (Trump)”, dijo en febrero del año pasado, “es que deje de lado la retórica ridícula sobre Canadá siendo el Estado 51. Como estadounidense me avergüenza la arrogancia y la falta de consideración por uno de nuestros más viejos, fuertes y leales aliados”.

Los antecedentes no son malos: Marsch condujo a su conjunto al tercer lugar en la Copa América 2024, bien que con un solo triunfo, ante Perú, tres empates y dos derrotas calcadas frente a la Selección Argentina. Pero llegó al Mundial con una sola caída en los últimos 19 partidos –2-0 con México en febrero de 2025- y aunque los tres últimos amistosos no fueron espectaculares -2-0 a Uzbekistán y 1-1 con Irlanda, en marzo igualaron 2-2 con Islandia-. el equipo posee una identidad.

Agresivo y vertical, juega un 4-4-2 con presión alta y pases largos tras la conquista del balón. Así venció a Estados Unidos como visitante por primera vez en 57 años, 2-1 en Kansas City hace menos de dos años. “Algunos equipos presionan para recuperar el balón, nosotros presionamos para castigar y pensamos inmediatamente en anotar cuando lo recobramos”, sintetiza el entrenador de 52 años nacido en Wisconsin.

La estrella del equipo es Alphonse Davies, el poderoso lateral atacante del Bayern Múnich, pero no es la única nota destacada: el volante central Ismael Koné hizo una gran Serie A con el Sassuolo, lo mismo que el punta Jonathan David en la Juventus; Ali Ahmed se destacó en el Norwich inglés, y el lateral Alistair Johnston, del Celtic, fue incluido en el equipo ideal de la Copa América. La preocupación es la defección de su mejor central, Moisé Bombito, del Niza, que no logró recuperarse satisfactoriamente de una fractura de tibia en octubre pasado. El arquero Maxime Crépeau, del Orlando City de la MLS, se ganó la titularidad.

Con rivales como Bosnia o Qatar, era posible que los canadienses llegaran ya clasificados al encuentro más duro de su grupo, ante Suiza. Si la idea es terminar más adelante que los Estados Unidos –al que vencieron en tres de los últimos cuatro enfrentamientos- en esta Copa del Mundo, ya empezaron a ganar.

El día del debut mundialista, Canadá inauguraba oficialmente el puente Gordie Howe que conecta las ciudades de Windsor (Ontario) y Detroit (Michigan) entre ambos países. Canadá pagó su construcción, se utilizó acero y mano de obra estadounidense, pero Trump había amenazado con mantenerlo cerrado a menos que Canadá entregara la propiedad del puente a los Estados Unidos. ¿El primer gol de Canadá en el Mundial?

nota publicada en Página 12 por Pablo Vignone.

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