Su vida transita el camino en el que confluyen la profesión de fonoaudióloga, con su sentir, la convicción y entrega para plasmar lo mejor de sí misma también, como escritora.
Es Karin Jabek, la mujer capillense que un día entendió que a su tarea profesional atinente a la salud de semejantes, debía acompañarla transmitiendo hechos, vivencias muchas veces crudas, episodios de la vida misma, como una forma de transmitir experiencias recorridas.

“Escribo para acompañar lo que muchos viven”, le dice a EPOCA en un presente que la encuentra desarrollando su labor profesional en áreas de salud en el ámbito público y privado, entremezclado ante la llegada de su libro, con la ansiedad, recuerdos, melancolía que pasan por su mente.

Aquel duro transitar, inevitable, junto a su familia y un entorno que la acompañó, frente a la enfermedad de su madre, la llevó aprender a convivir con la demencia padecida por esa entrañable mujer, así como a plasmar en un libro cargado de sentimiento, esa etapa vivida profunda, tan sensible y conmovedora.
En “Cuentos para entenderte. La historia de mamá”, Karin Jabek buscó transmitir desde las páginas del libro, lo generado en ella y su familia, el proceso irreversible soportado por su mamá hasta el final de sus días, “y a su vez -comenta- pensar en tender un puente, para reflexionar sobre crudos episodios familiares que pueden golpear también a tantas personas”.
El libro se presenta este 14 de agosto en el centro cultural Cosmopolita a las 19.30 horas

Así, a flor de piel, Karin revela en el libro esa instancia de su vida junto a Dolly, su madre enferma, una entrañable vecina. Instancias cruciales, demandantes para el vínculo familiar, donde emergió la lucha en conjunto, sumada al apoyo y esencial de los hijos de la escritora, Renata, Martín, Federico y Sofía, su padre Guillermo, la familia. Actitudes que resultaron el bastión para que ninguno bajara los brazos.
“Yo comencé a escribir para entender y sobrellevar situaciones atravesadas en mi vida, realmente muy difíciles”, describe y agrega Karin, “encontré en la escritura, un modo de poner en palabras mis duelos y desde ahí, comenzar a sanar. Me interesé, no sólo por escribir, sino también por hacerlo cada vez mejor; y con ese objetivo en los últimos cuatro años realicé y participé en talleres literarios con la intención de mejorar mi forma de escribir y mi estilo”.

“Así fue -apunta- como me nació la idea de narrar en cuentos, enfocándome en la evolución de la demencia de mi mamá, siendo testigo y comprobando además, como afectaba a mi papá ante lo que atravesaba, al lado de mamá, cuidándola a toda hora. Eso me llevó a su vez, a reflexionar acerca de como enfrentar una segunda parte en este tipo de enfermedades, esa dirigida más hacia quien se ocupa de cuidar a una persona que padece de demencia. Estudié mucho el tema, leí, tomé cursos y especializaciones y armé la segunda parte del libro pensando en esas familias enfocadas a cuidar a seres queridos que puedan padecer una enfermedad tan cruel, así como otras tan serias”.
“Y bueno, así avancé con el libro, sumando un objetivo que al mismo tiempo me impulsó, el de acercar pequeñas herramientas a personas que deban atender y cuidar a enfermos y como afrontar el día a día tan complejo, y por otro lado acompañar y ayudar a entender a personas y familias, con un lenguaje accesible y en especial respetuoso, que atraviesen procesos similares“.
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Hay momentos en los que deja de reconocerte.
Y es difícil explicar lo que se siente.
No es solo tristeza.
Es desconcierto.
Es dolor.
Pero incluso ahí,
el vínculo no desaparece.



