EL PROFUNDO PESAR, DOLOR, IMPOTENCIA Y DUDAS SOBRE SUS CAUSAS Y LAS ULTERIORIDADES ENTRE VECINOS DE EXALTACIÓN DE LA CRUZ, RODEABAN A UN TREMENDO Y DEVASTADOR ACCIDENTE AUTOMOVILÍSTICO.
Ocurrió cuando un auto conducido por un joven capillense de 22 años, según estimaciones, conducía a alta velocidad (más de 130 km/h) al parecer, por la ruta 192 en el sector muy cercano al ingreso del country Pinares, donde existe una curva leve.
Por motivos que la investigación policial en conjunto con la justicia, deberán en forma inexorable esclarecer, el vehiculo de alta gama conducido por un hijo de un conocido vecino y empresario Sandro Noriega, chocó con un antiguo Fiat 600 que circulaba a marcha regulada. Las consecuencia del impacto, derivaron en la muerte del vecino de Parada Robles de 80 años edad, quien manejaba el pequeño rodado, metros más atrás seguido por una camioneta con su hijo al volante junto a su madre.
Según versiones, la velocidad excesiva del coche conducido por Noriega hijo, fue para tener muy en cuenta ante las consecuencias trágicas. El caso investigado por la UFI y la dependencia judicial de Exaltacion de la Cruz, fue carátulado como “homicidio culposo”, mientras se aguardaban los resultados de los exámenes toxicológicos efectuados al joven conductor del moderno vehículo, para determinar si había consumido alcohol o estupefacientes.
Una muestra del fuerte impacto generado por el accidente en buena parte de la población exaltacrucense, quedó reflejado en el posteo de la vecina Susana Pedalino en la red social Facebook, se eco de lo sucedido (aclarándose que el texto del mensaje “fue recibido por una vecina de Capilla del Señor, muy allegada a la situación, quien no puede publicarlo por sus propios medios). En uno de los pasajes del posteo como quedò dicho en Facebook, fue citado que “esto no fue un accidente. Esto fue una muerte evitable, permitida por la impunidad”, para señalarse en otro tramo que “la comunidad habla. La comunidad ve. La comunidad sabe”. “Capilla está cansada”, se consignó después al final del posteo marcado por el gran malestar comprensible de vecinos, que a la vez debe tener su costado investigativo y legal, según lo que establecen las leyes y la justicia.

Ante tamaño desolador suceso, no puede más que exigirse entonces, que las investigaciones de los hechos, como debe pasar en cualquier caso siempre, avancen despojadas de intereses personales y políticos en conjunto con la justicia, a modo de que fueran esclarecidos, fijándose responsabilidades. La familia de Donato, el vecino fallecido y el vecindario exaltacrucense en general, de esa forma entenderán que pese a lo irremediable, no todo está perdido en la Argentina.



