Acostumbrado durante toda su vida (tenía 69 años, y estaba desde hacía largo tiempo en pareja con la abogada local Gladys Oyhanto), Claudio Martin fue la demostración de aquellos que siempre no eluden compromisos comunitarios.
Presidente del Concejo Deliberante, concejal, funcionario municipal (secretario de gobierno) en su etapa involucrado en la política dentro de las filas del partido vecinalista Defensa Comunal de larga data; al frente del Rotary Club de Capilla del Señor, presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Exaltación de la Cruz donde dejó su impronta y en cuya sede capillense fue velado; empresario y, muy avezado y experimentado en el rubro seguros, donde a la largo del paso del tiempo llegó a constituirse como uno de los principales representantes de La Segunda Seguros, con sede en Rosario, una de las compañías aseguradoras más importantes del país.
Sentado detrás de su escritorio, o asistiendo al lugar de hechos vinculados a sus asegurados, Claudio Martín reiteró en incontables ocasiones, su vocación fue inalterable por estar siempre al lado de sus asegurados en momentos críticos. Actitudes que reiteró en otros aspectos, más allá de su labor como asegurador. Su afán por vivir cercano a cuestiones comunitarias, también fue mostró su amor y entrega inquebrantables hacia su familia (su mujer Gladys, Marisa su hermana (tuvo un hermano, Marcelo, fallecido en un accidente automovilístico en los ´70), el cuñado Luis Antonio Hijos tan cercano, y sus sobrinos!
Fue evocado por sectores y la gente, siendo resaltado desde la municipalidad como “un vecino y servidor público ejemplar”, a su vez del lado del Concejo Deliberante una vez enmendado un fallido incomprensible al referirse a su desaparición. Los Bomberos remarcaron “su valioso compromiso y dedicación al servicio de nuestra comunidad”, y los amigos, baluartes que tanto le importaron, no fueron menos mientras no ocultaron el desasosiego e incredulidad ante lo irreparable.
Fue Claudio Martin, un hombre, un vecino, cuyo paso por la vida hará que su recuerdo perdure.


