Dicen que algo muere en el alma, cuando un amigo se va, su despedida nos deja rotos de dolor. Pero en realidad un amigo nunca se va, vive por siempre entre nosotros y nuestro corazón, chau genio!!!
El posteo de Alberto Lazzaro en la red social Facebook, uno de los entrañables amigos de Hernán Curone, reflejó con certeza, el profundo dolor causado por su repentina muerte en su conocida familia y entre sus amigos cuando vacacionaba junto a su esposa e hijos.
Numerosos mensajes con condolencias a su familia y durante el velatorio, corroboraron la tristeza ante lo sucedido. Nunca mejor las palabras de su amigo, sintetizando el sentimiento de todos “un amigo nunca se va, vive por siempre entre nosotros y nuestro corazón”.
Una muestra conmovedora de la amistad construída por Hernán con tantos amigos, se dio durante el velatorio donde estuvieron muchos, incluso con sus caballos y arraigos gauchescos. Cuando el sepelio se llevó a cabo esos amigos y vecinos se congregaron en la Plaza San Martín, y por la noche en la casa de otro de sus amistades, fueron numerosos los reunidos para despedirlo de la mejor forma, alrededor de una mesa y con la parrilla cerca, para comer un asado como tantos y recordar como el amigo lo merecía.



