La importancia de un diagnóstico a tiempo. Vivo en Exaltación de la Cruz, pcia de Buenos Aires. Cuando la enfermedad se manifestó me atendí en la guardia del Hospital San José de Capilla del Señor. Quedé internado. Los estudios que me hacían no arrojaban datos que ayudaran a un diagnóstico. Los médicos estaban desconcertados. Pero mi cuadro empeoraba a una velocidad aterradora.  Vino a verme el Dr Ricardo Maiola (Neurólogo) Enseguida me explicó que por más que los estudios no arrojaran nada aún,  los síntomas que presentaba indicaban: Síndrome de Guillain Barré. Era la primera vez en mi vida que oía nombrar esta enfermedad. Con calma, él  me fue explicando de qué se trataba. Tendríamos que hacer una punción lumbar para constatar. La velocidad en su diagnóstico me estaba dando una segunda oportunidad. Fue gracias a ello que todo el hospital comenzó a moverse, pudieron solicitar a tiempo la inmunoglobulina y comenzar a buscar un traslado. Ya en el Hospital Durand, cada avance, por pequeño que fuera, era un festejo y una sorpresa…  pero una de las mayores sorpresas que tuve estando allí, fue cuando entró a la habitación el Dr Ricardo Maiola. No lo podía creer, sólo lo había visto una vez en mi vida el día del diagnóstico.  Me encontraba a 70 km de mi hogar, luchando por salir de esa situación… tenía esa oportunidad gracias a él y había venido especialmente a ver cómo estaba. No sé si alguna vez le pude decir que, con su presencia, sentí que traía consigo todo lo bello de mi pueblo a esa habitación de hospital. También me hizo sentir que faltaba menos, que iba a poder volver a casa… Jamás imagine atravesar una enfermedad tan cruel, pero tampoco imaginé nunca recibir tanto amor. Ésa era la segunda vez en mi vida que veía al Dr Ricardo Maiola, pero es una persona de la que jamás me voy a olvidar. Me salvó la vida.

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