PARTICIPAN.
De a poco y con el apoyo de diversos sectores del distrito, se va desandando el camino que dará por terminada la pandemia en la Argentina, la labor territorial, el acercamiento al vecino, sigue siendo la forma más simple de obtener resultados positivos.

Desde que se conoció que las vacunas eran una realidad en el mundo, los anti-cuarentena y los anti-vacuna salieron de forma cuestionable en todos los medios masivos, tratando de dar por tierra con la campaña. Tan negativo fue el descrédito, que en gran número de gente decidió desconfiar, con este escenario, las organizaciones sociales debieron salir a recorrer los barrios para que los vecinos se informen y puedan anotarse en el programa de vacunación más grande de la historia Argentina.

Suena inverosímil que dentro de este contexto pandémico que viene sumiendo al planeta en una verdadera crisis mundial haya operadores mediáticos que constantemente cuestionen, a veces desde el absurdo, la vacunación en el país.
Cuando desde el Municipio se largó la campaña para anotar a los habitantes del distrito, una sorpresa fue encontrarse con poco entusiasmo, de hecho antes que algunas de las Organizaciones Sociales aportaran su estructura, el número dispuesto para recibir las esperadas dosis, fueron unas 1500 aproximadamente.

Es por esto que pudieron verse en todos los barrios o sectores del distrito, alguna carpa en donde representantes de dichas organizaciones, tomaban los datos necesarios y contestaban las preguntas lógicas del caso, es así como lentamente y gracias al acercamiento a los hogares de los vecinos, estos promedios de inscripción fueron creciendo hasta llegar a rondar unas 5500 personas al momento de estas líneas.
La coordinación del trabajo hecho en este caso tanto por La Cámpora, como el Movimiento Evita Exaltación fue dando sus frutos, en los primeros momentos fue arduo el contacto con la gente que tenía muchos reparos a recibir la vacuna, en ciertos casos las respuestas fueron negativas y rotundas, inclusive al punto de anotarse en la campaña pero sin el compromiso de aplicarse la dosis.
Hay que tener en cuenta que no es obligatoria la recepción de la vacuna, ni que tampoco haya que afiliarse a ningún partido político para recibirla. La desinformación ha sido unos de los principales aliados de aquellos que en este momento tan delicado, han decidido oponerse absolutamente a todo, inclusive a la salud de los argentinos.

Fuente: Capilla Online.

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