EL INÉDITO Y TAN PERJUDICIAL PARÉNTESIS PRODUCIDO EL AÑO PASADO EN LA EDUCACIÓN.

Fue uno de los ejes centrales de discusiones, polémicas y puntos de vistas disidentes. En 2019, las clases como las conocemos, con los chicos y jovenes en las aulas, no se dieron. Se encontró el paliativo, a medias por cierto, de brindar clases por zoom, la nueva herramienta virtual que «explotó» en cuanto a cantidad de usuarios en el mundo. También, en el caso de la provincia de Buenos Aires, desde la gobernación fue distribuído material didáctico para distintas materias que, desde municipalidades y consejos escolares fue entregándose a establecimientos educativos.
En el medio hubo posiciones encontradas, sectores gremiales docentes oponiéndose al reinicio de las clases con los alumnos en las aulas, protocolos establecidos para aplicar a modo de cuidados para alumnos y docentes y más discusiones con muy graves consecuencias para los protagonistas esenciales, los alumnos.
Ante el recrudecimiento de casos de Covid, la segunda ola como se la llama, la presencialidad en las clases volvió a generar debate, si bien sin la virulencia de 2020, coincidiendo autoridades en mantener el actual esquema con alumnos concurriendo a escuelas y colegios, alternándose por «burbujas» en las semanas.
Las palabras volcadas por el intendente Nanni en su muro en la red social Facebook, al referirse a las clases, dio pie a la opinión de la docente y directora en la Escuela 16 de Echegoyen, Reina Flores, quien se manifestó a favor de la continuidad del dictado de clases en forma presencial a la vez que planteó su queja ante el ritmo de la vacunación, en su caso, destinada a personal docente y auxiliares.
«Sr. Intendente, personalmente no quiero un cierre de las escuelas, hemos trabajado mucho con mi Comunidad, y lo seguimos haciendo para poder volver a la presencialidad y sostenerla, pero ¿qué pasa con las vacunas?. Ninguna de mis auxiliares aún fueron vacunadas, tenemos solo la primer dosis algunos de los docentes, a más de un mes de la primera. Gestione y cuídenos también a nosotros, voluntad y vocación nos sobra, pero tampoco a cuesta de nuestra salud», expresó la docente con sentido común.
Sobre el tema de las clases, EPOCA escuchó también el parecer de otra docente de una escuela del distrito, «se está complicando mucho, empiezan a impactar los contactos estrechos con casos positivos», comentó. Sobre la situación, se debieron suspender la asistencia de alumnos integrados a varias «burbujas», por contactos estrechos. También otra burbuja en su funcionamiento, fue detenido porque una docente había mostrado síntomas, luego hisopado por suerte, el resultado fue negativo.

Casos positivos que puedan darse en familias con alumnos, pueden resultar otro aspecto para preocupar y seguir muy de cerca, «mientras podamos sostener la presencialidad lo haremos», acotó la docente que conversó con EPOCA quien también consideró que si bien el aumento de casos podía reflejarse en escuelas, «no se debe a que sean los niños los que presenten síntomas, sino por estar en contactos con casos positivos«.

Foto: gentileza Diario La Nación.

 

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